Sed bienvenidos a este pequeño pueblo literario pensado para compartir el amor por las letras y, sin ningún tipo de pretensión, hacer de él un canal abierto de comunicación entre personas con gustos afines, en el que poder intercambiar esas inquietudes que nos llevan a escribir. ¡Gracias por llegar hasta aquí!

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viernes, 1 de marzo de 2013

AMANECER

 
 
 
Despacio una cúpula vibrante
va envolviendo el cielo,
cálida, rojiza, olorosa.
 
 
 
 
 
La luna es una tarta de nata,
blanca, fría, enigmáticamente redonda,
cada vez más difusa sobre el espejo
de la mañana.
 
 
 


El sol emerge poco a poco,
dora todo lo que roza,
 lo convierte en ídolo de fuego.
 
 



Aleteos cruzados
quiebran sus rayos,
llenan el aire de trinos.
La tierra se pone en marcha.
 
 
 
 
Retazos de nubes pasean
empujadas por la brisa.
Pronto no quedará nada
de ellas.
 
 
 
 
Miro callada el reflejo de las piedras,
el baile pausado de la copa de encina
que, contagiando a otras,
se mece al compás de un ritmo único.
 
 
 
 
Aspiro hondo, con cuidado,
no quiero interrumpir el silencio
que puebla esta estampa
infinita...
 
 
Belén R.
 
 
 


 
 
 
 


jueves, 25 de octubre de 2012

RECUERDOS

Foto de Elena Manzano
Me embarga el recuerdo
 de tus noches en invierno.

Las calles vacías,
la niebla fundida con las volutas
que copan el cielo,
que dispersan la luz
amarillenta en haces difusos.

En la vieja casa, al amor de la lumbre,
tres generaciones acogen la velada.
Disfrutan de su cercanía,
 no necesitan nada más para sentirse en paz.

La encina talada llora
 mientras  se afana en calentar a los niños 
que, con el rumor de las palabras de los mayores, dormitan plácidamente...

Yo soy uno de esos niños.
En mi sueño se reproducen
las historias ancianas que escucho cada noche. 
 En ellas mis padres son los niños

y son padres los abuelos.


 Los campos bullían de actividad
durante todo el año. 
En verano, en las afueras del pueblo,
 las eras se trabajaban sin descanso
para recoger el cereal .

El pan se horneaba 
cada día en una casa 
e intercambiaban las hogazas
para comerlo reciente.

Y se iban a las fiestas
hasta los pueblos de al lado,
unos iban en  caballos,
otros andaban el camino.

Al llegar las navidades,
el día de Nochebuena,
zambombas y panderetas
llenaban las calles de música 
y cánticos mientras se hacía la ronda.

Son retazos de una infancia
grabados en el alma
con el buril candente
de los recuerdos.



Belén R.


martes, 31 de julio de 2012

EL AROMA DE MI PUEBLO






Las cuatro de la tarde en Montesclaros,
un día cualquiera del mes en curso,
un lápiz, silencio y un folio en blanco
                 serán artificieros de tu embrujo.                                                                                                       

Pausa apenas rota por el susurro 
de un tórrido viento caracoleando
por entre las hojas verde profundo
             del bello jazmín moteado de blanco.               
Foto de Nico Delgado
Mi retina se extasía contemplando
las miles de encinas que me rodean
y, más allá, esos montes recortando
la linde que fusiona cielo y tierra.

Foto de Marcos Albarrán
Aspiro su savia hasta hinchar mi pecho.
Aromas de cielo, nubes y hierba.
Cierro los ojos, quiero retenerlo,
fundir con mi alma tu calma serena.


Foto de Nico Delgado

El sol, intrigado por lo que siento,
se adentra curioso entre mi cabello,
baja por mi espalda, juega travieso
y riendo regresa hasta el firmamento.



Foto de Luís Martín 
Ha sido poseído por el hechizo
que embruja el corazón de quien se acerca
a conocer tus calles, plazas, caminos...
que graba en él, para siempre, su huella.


Foto de Luís Martín
El sopor me envuelve hasta impregnarme
del oloroso influjo de tus tierras
y mi piel derretida, maleable,
ya no cubre carne. Mutose en piedra.




Belén R.

miércoles, 4 de julio de 2012

MONTESCLAROS ANTAÑO (Homenaje a Avelina Cano)

Foto de JCRDP
     Esta entrada es un  pequeño homenaje   a  mi madre, Avelina, que, aunque me parece mentira, hoy hace diez años que se marchó.


     Siempre fue aficionada a la lectura y amaba la poesía, pasión que me contagió desde pequeña. Sus escritos, como le gustaba llamarlos,  usan de un verbo sencillo, con vocablos a veces en desuso que reflejan las vivencias, añoranzas y recuerdos de toda una vida.

      Tengo recopilado en un pequeño libro buena parte de sus poemas y un par de ellos he publicado aquí con la etiqueta de Montesclaros.

    Mi madre fue una mujer adelantada a su tiempo y, aunque solo asistió a la escuela unos pocos años, supo aprovechar su inteligencia viva e inquieta. Leyó cuanto pudo y no dejó de aprender en toda su vida.

      El poema que voy a compartir es mío, pero lo he escrito intentando "plagiar" su estilo, su forma de escribir cuando hablaba de su pueblo.
......................


Antiguo horno de cal: "Calero"

Una manchita de vida, 
entre los montes de encinas,
oculta su despertar.

Por sus calles "jalbegadas" 
con la cal de sus caleros
el sol comienza a trotar.

Ya despunta la mañana,
 se desperezan las flores
sacudiendo sus corolas
 preñadas de pura miel.


     
 Y las abejas, golosas, 
paseando entre las rosas, 
eligen las más vistosas
                con monótono cantar.               

Las mujeres presurosas 
las calles barren de hojas
con el frescor matinal.

Ponen a cocer "la olla": 
garbanzos, carnes y sopa
que a todos va a alimentar.

Los hombres unos al campo 
a "atalantar" las cosechas
luego a trillar a la era 
y el cereal a "aventar".


Grupo de segadores
         
Otros a extraer el mármol,
 que en las canteras espera,
para convertir la piedra
 en cal y estatuas al sol.


 La Cibeles y Neptuno
 han nacido en estas tierras.
Mi pueblo es aquel que crea
 dioses tallados en piedra
que todo el mundo contempla.


Historia de la Cibeles y Neptuno. Autor Eliseo Rodríguez

Así pasaban los días
 para las gentes del pueblo.
Hoy se han perdido las "trillas",
nadie "encaña" los caleros
y en las canteras, el mármol,
se utiliza para suelos...



Estas palabras que escribo,
 el rimar de cada verso,
de lo que tú escribirías 
quieren ser el fiel reflejo.


Belén R.

miércoles, 6 de junio de 2012

UN DÍA DE VERANO


Al unísono comienza el latir
que, día tras día,
 al dormitar las estrellas
hacer despertar la vida.

La traviesa pajarilla recorre el aire
hacendosa desde la oliva a la jara,
desde la jara a la roca



trapichea con las pajas,
 en su nido las confronta
y es cuando despunta el alba,
que con el agua las moja 

El planear del rocío
 impregna de agua la rosa
que con fulgor diamantino
resplandece entre las hojas.



De rojo sangre teñida 
compite con la amapola
por ver cuál es más altiva 
cimbreando sus corolas.

El sol por mi pueblo campa
 y cuando el estío arrecia
ardiente oculta su cara
 por no desecar la tierra.



Lágrimas del cielo empapan
 huertas, vides y cultivos,
montes, enebros y jaras,
 higueras, prados y olivos.

El Hacedor, sonriendo 
por la tarea bien hecha,
orgulloso exhala aliento
 que enriquece la cosecha.



La mente se me vacía.
El aroma a hierba fresca
 de mis sentidos se adueña.




Belén R.

lunes, 9 de abril de 2012

PUEBLO POETA

LA FUENTE DE ABAJO

Porque mi infancia de ayer
pasé jugando en la plaza.
Fue vagando entre tus casas
que tu contorno aprendí,
que poco a poco crecí
oliendo encinas y jaras.

De los paseos por las eras
quedan risas, cantinelas
y el recuerdo del calor
acariciando mi cuerpo,

en las lanchas que te pueblan
tantas veces me tumbé,
para desde ahí poder ver,
cielos cuajados de estrellas.

A tus atardeceres, negros,
como la pluma del cuervo,
acostumbré mis sentidos.

Un amanecer tan pleno
que trastoca mis latidos
hasta que apenas los siento.

Y con tu luz cenital
ir a contemplar la sierra
que majestuosa se eleva
rayando en el cielo azul,
acaparando su luz
para observarte de cerca.

Al mirar desde la Hoyuela
tu campo intenso me ciega
con el contraste verdiazul
que funde el cielo y la tierra,

no existe mayor sorpresa
que oteando descubrir
las cimas que aquí y allí
todas tus tierras rodean.

Pasear por tus caminos,
deambulando sin destino,
hasta el alma me relaja.

Recoger en primavera,
rebuscando entre tus tierras,
verujas, berros, junquillos.

No puedo negar que yo
en tu seno me he criado.
Que alguien a ti te creó
de belleza rodeado.


Belén R.

lunes, 26 de marzo de 2012

PRIMAVERA

RETAZOS DE OTROS TIEMPOS


Señora de la vida, ¡bienvenida!
Encantada de poder saludarte.
Tanto tiempo esperando tu visita.
Tanto tiempo anhelando disfrutarte.

Con elixir compuesto de existencia
eres tú quien consigue paseando
vitalizar con total aquiescencia
derramando sus gotas sin descanso.

Tu refrescante aliento desperdigas,
ruedan en tobogán de fértil tierra
diminutas semillas que germinan
que expanden su verdor en nueva era.

Te acompañan cigüeñas, golondrinas,
que afanosas remodelan sus nidos,
preparando impacientes la venida
de los que mañana serán sus hijos.

Reinicias la naturaleza viva,
cada ser abandona su letargo
radiante de luz y de alegría
ya llegaste, de nuevo, a Montesclaros.

                                 Belén R.

martes, 6 de marzo de 2012

ROMANCE DE MONTESCLAROS

Montesclaros, Montesclaros
a mi pueblo yo quiero cantar
y contar lo que a mí me contaron
para que otros lo puedan contar.

Dicen que hacia el mil quinientos
este pueblo se vino a crear
y que fueron de Navamorcuende
quienes lo vinieron  a habitar.

Y cuentan que fueron quince
las familias que llegaron,
todos ellos labradores,
para trabajar los campos.

Que Don Álvaro de Luna
a su hija  lo entregó
y  su hija a los colonos
a su vez lo regaló.

Montesclaros, Montesclaros
guardabas en tu corazón
unas canteras de mármol
trabajadas con  tesón.

Ellos con picos y palas
con podones, con  azadón
y con sudor de su frente
de esa piedra la cal nació.

Las dos Castillas conocen
el fruto de nuestra tierra,
la cal de nuestros caleros
y sus grandes montaneras.

La Cibeles y Neptuno
y las piedras de San Pedro,
está escrito en los archivos
que son piedras de mi pueblo.

Montesclaros, Montesclaros
a mi pueblo no puedo olvidar
ni a mi Virgen del Remedio
ni a Santa Águeda y San Sebastián.


Avelina Cano